Niños, principales víctimas de cohetes en fiestas patrias

El Pediátrico de Tacubaya ha recibido a 25 quemados, dice el director

Tiene sólo ocho años y lleva casi dos en hospitales entre cirugías y terapias. El 15 de septiembre de 2003 jugaba con una paloma que le explotó antes de tiempo, cuando todavía la tenía en sus manos.


Perdió la mano derecha y un dedo de la izquierda y su carita y cuello presentaron quemaduras de segundo grado.

Su vida cambió, no sólo le falta una mano, tampoco quiere salir porque no le gusta que lo vean y le pregunten por qué tiene así su cara, comenta su madre, Araceli.

"Se volvió retraído, inseguro y ha cambiado el juego por los tratamientos médicos ".

Juan Carlos es uno de los tantos menores que resultan quemados en celebraciones del mes patrio.

En lo que va de septiembre de este año, se han recibido 25 menores con quemaduras graves por pólvora en el Hospital Infantil para Niños Quemados de Tacubaya; sin embargo, los días críticos en ocurrencia de accidentes con cohetes son el 15, 16 y 17, alertó el director del nosocomio de la Secretaría de Salud del gobierno capitalino, Javier Arnaiz Toledo.

El especialista apuntó que entre los explosivos que se comercializan y usan con mayor frecuencia estos días, los más peligrosos son las llamadas palomas y los juegos artificiales.

"Si una paloma te explota en la mano provoca en muchos casos quemaduras tan graves que implican la amputación de dedos y manos", advirtió.

Si explota en un pie, puede reventar los tendones y provocar la pérdida y si explota cerca de la cara puede afectar la vista.

Respecto a la pirotecnia, señaló que causa quemaduras extensas y profundas por ser de pólvora.

Otro explosivo que provoca muchos accidentes en estos días son las llamadas brujas . "Son pequeñas y parecen inofensivas, pero por lo mismo los niños acostumbran guardarlas en las bolsas de los pantalones y con la misma fricción al caminar se prenden y originan quemaduras en grandes extensiones del cuerpo.

Una quemada, acotó, es sumamente grave porque deja secuelas permanentes físicas y de manera importante a nivel sicológico.

Además los tratamientos son largos, cruentos y caros. "Un segundo un descuido con los explosivos puede cambiar la vida a los niños e incluso quitarles la vida".

En ese sentido hizo un llamado para evitar el uso de explosivos para celebrar la Independencia de México, pues el número de accidentes se eleva hasta 60 por ciento .

Normalmente este hospital, cuya especialidad es la atención de niños quemados, tiene una ocupación de 80 por ciento , pero en estos días puede elevarse a 140 por ciento , señaló.

Eso implica que en tres días llegan a ingresar hasta 80 pacientes cuando en todo el año manejamos alrededor de 800.

Recalcó que aun cuando la principal recomendación es que los padres no permitan que los niños jueguen con explosivos, en caso de que se registre un accidente es muy importante que no se le coloque ninguna sustancia al niño en la quemadura y lo lleven de inmediato a un hospital para valorar la gravedad de la lesión.

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